Banner

Opinión Ahora y siempre La Iglesia es una familia, no un “super”

7 de noviembre de 2014

Hace pocos días, en una reunión con muchachos que se preparan para la Confirmación y con sus padres, les decía que la parroquia es como una familia, en la que cada uno comparte lo que tiene y pide lo que necesita. Lo que caracteriza a la familia es compartir, ayudarse unos a otros y arrimar el hombro cuando hace falta. La familia no es un supermercado, donde uno entra, mira, compra lo que le apetece, paga y se marcha; en el “super” no hay lazos de cariño, como en la familia o la parroquia, sino de utilidad.

Pero algunos sólo acuden a la parroquia para pedir un sacramento o participar en un funeral. Sin embargo se les acoge, se les atiende y se les quiere, porque son miembros de la familia de los hijos de Dios, aunque no lo tengan muy claro. Y es que la parroquia es como una madre que quiere a todos sus hijos y, si cabe, más a los que están más lejos.

El próximo domingo celebraremos el Día de la Iglesia Diocesana. Con este “día” pretendemos ayudar a todos los bautizados a caer en la cuenta de que forman parte de la Iglesia y por ello también son responsables de las iniciativas que la Iglesia realiza en favor del pueblo de Dios y de la sociedad en general, así como de lo que necesita para llevarlas a cabo, Unas y otras han de considerarlas como propias.

Nuestra Diócesis tiene una red de doscientas cincuenta parroquias. A través de ellas la Iglesia de Jesús está cerca y acompaña a los niños, jóvenes, adultos y ancianos en los más de ocho mil kilómetros cuadrados que tiene la geografía diocesana. Cada párroco conoce a sus feligreses y éstos le conocen a él, los visita y les atiende. El sacerdote hace presente al obispo en cada una de las comunidades. Además, hay religiosos, religiosas y seglares que colaboran activamente en muchas de las actividades de la parroquia, como la catequesis, Cáritas, la pastoral de los enfermos, las celebraciones litúrgicas, la administración económica, etc. En cualquier lugar de la Diócesis, la labor de la Iglesia es el fruto de la generosidad de muchos. A todos agradezco su entrega y buen hacer en los diversos campos de la vida de la Iglesia.

Son muchas las necesidades económicas de la Iglesia. Además de asegurar el sostenimiento y seguridad social de los sacerdotes y del escaso personal contratado, hay que atender a los necesitados, a las obras de evangelización, a los desplazamientos para el servicio de las parroquias, a la reparación de los templos y casas parroquiales... Agradezco vuestra colaboración, porque indica que os sentís miembros vivos de la Iglesia; todos tenemos que asumir corresponsablemente sus necesidades.

El Día de la Iglesia Diocesana tiene un lema: “participar en tu parroquia es hacer una declaración de principios”. Con él se pone de manifiesto que nuestra colaboración refleja las convicciones que llevamos en el corazón. Cuando los principios de la fe cristiana arraigan en el corazón, producen el fruto de las buenas obras, especialmente de las obras de misericordia.

Os invito a dar gracias a Dios por habernos traído a la Iglesia. Sintámosla como nuestra familia y colaboremos en su misión con nuestro apostolado, con nuestro tiempo y con una ayuda económica que haga posible que lleve adelante su misión.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas

Obispo de Barbastro-Monzón

 

© El Cruzado Aragonés C/.  Graus, nº 10 - 22300 Barbastro (Huesca) Teléfono: 974310633 Fax: 974315183 CIF: R2200028E

D.L. HU-11-1953

Web optimizada para una resolución de 1250x768

Diseño páginas web Barbastro