Banner

Opinión Editorial Ahí fuera hay otro mundo

22 de septiembre de 2017

Diríase que una de las consecuencias de esta sociedad globalizada, saturada de información, que corre sin resuello para aliarse con las nuevas tecnologías es la misma que les ocurre a las caballerías cegadas lateralmente por las anteojeras:?solo vemos de frente. Y en ese ver, que solo es mirar, vivimos ignorantes de un universo que gira al tiempo que lo hace nuestro pequeño mundito, tan enamorado de sí mismo y de sus problemas que, vistos con perspectiva, acaban pareciendo pataletas de niños mimados, demasiado ociosos, demasiado hartos.

Llora México sus muertos cuando aún no había dejado de llorar, lloran en India, Bangladesh y Nepal por las lluvias monzónicas, lloran en Texas, Italia o Sierra Leona, donde nunca acaban de reconstruir lo que vuelve a arrasar la naturaleza o la guerra. Los rohinyás birmanos son el objetivo de una limpieza étnica que no da tregua; los refugiados siguen vagando y muriendo, perdida la patria, en busca de un hogar; el terrorismo golpea como siempre lo hace, llenando las redes sociales de lazos negros y declaraciones grandilocuentes, tan virtuales como efímeras.

Y?sí, es cierto, seguramente sentimos el dolor. Como espectadores que se encuentran a salvo observamos las imágenes y quizá pensamos, por un instante, lo difícil que es la vida en algunos lugares, para algunas personas. Intentamos imaginarlo, pensar en los menores, en las mujeres, en los más vulnerables que siempre son los mismos en cualquier lugar. Asistimos al drama y nos conmueve. Pero olvidamos que ese mundo también es el nuestro, que de hecho solo hay uno, y que esa y no otra es la verdadera globalidad.

En tiempos de reduccionismos cicateros, de cada uno de nosotros depende ensanchar el mundo o reducirlo, mirar a nuestro ombligo o, como sugiere una de nuestras secciones, levantar la vista y contemplar, hasta con sorpresa, toda la extensión que se abre ante nuestros ojos, libres de parapetos que nos quiten visión y miedos. Todas las miserias y todas las grandezas. Y decidir entonces actuar, hacer algo, mejorar la casa común e integrarla en un so- lo mundo, que sea nuestro.

 

 

© El Cruzado Aragonés C/.  Graus, nº 10 - 22300 Barbastro (Huesca) Teléfono: 974310633 Fax: 974315183 CIF: R2200028E

D.L. HU-11-1953

Web optimizada para una resolución de 1250x768

Diseño páginas web Barbastro