Barbastro

Emilio Tejera: «Hay que erradicar la unión entre violencia y enfermedad mental»

El cine, como ocurre con otros muchos temas, ha incluido personajes con algún tipo de enfermedad mental. Enmarcado en el programa Ciudad Ciencia, el conferenciante repasó qué películas lo han hecho de un modo más real y cuáles más ficticio, incidiendo en estigmas

Emilio Tejera antes del inicio de la charla en el Centro de Congresos. Foto: R.Z.
Ruth Zamora
05 junio 2024

El programa Ciudad Ciencia acerca los más diversos temas de divulgación a los habitantes de Barbastro desde hace varios años. Este mayo ha sido turno de Emilio Tejera, responsable de la Unidad de Biología Molecular y Celular del Instituto Cajal del CSIC, quien ofreció la conferencia Cinéfila-mente: cómo el cine ha tratado el cerebro y las enfermedades mentales.

Llega con una charla sobre el tratamiento de las enfermedades mentales en el cine. ¿En qué consistió la conferencia?

El cine es un reflejo de la sociedad de la época y ha tocado el tema de las enfermedades mentales. Sigue habiendo mucho estigma social y presento cómo el cine lo ha tratado. Muchas veces mal, muy lejos de la realidad y otras sí que se parece y podemos tomar lecciones muy valiosas.

¿Este tema hunde sus raíces en la historia del cine o es más reciente?

Según investigué para esta charla, la primera película que trata de trastornos mentales creo que es A woman of mistery (1958) con un trastorno de identidad y disociativo. Pero no es hasta los años 60 cuando se empiezan a tocar determinados temas, más tabúes. Luego, poco a poco, se van acercando más a la realidad. Ahora tenemos ficciones bastante realistas que intentan ponerse en el papel de pacientes con trastornos mentales, ver cómo se relacionan con la sociedad. 

Existen muchas enfermedades mentales. ¿Se ha centrado el cine en unas pocas, con estereotipos como el esquizofrénico que termina siendo un asesino?

Precisamente el objetivo de la charla ha sido erradicar imágenes totalmente falsas como relacionar trastorno mental y violencia. Es muy raro que las personas con enfermedades mentales sean violentas. 

Ponga algunos buenos ejemplos de películas que traten este tema adecuadamente.

Doy tres. Una es Del revés (2015), película de animación, muy buena para niños para que empiecen a entender un poco cómo funciona la mente. La segunda, Palabras en las paredes del baño (2020), que va sobre la esquizofrenia en adolescentes. Y la serie Atípico (2017), que cuenta el día a día de alguien con síndrome de Asperger, un tipo de autismo. Se nota que está muy bien asesorada por psicólogos y se puede ver que las cosas que le pasa a la familia del protagonista le pueden pasar a cualquiera. 

¿Y alguna película llena de tópicos en la que mejor no fijarse?

Cualquiera con el tópico del asesino tipo Psicosis o Anibal Lecter, que es totalmente falso. Muchas suelen mezclar enfermedades, por ejemplo, síntomas de amnesia con otros, usándolos de manera caótica para recuperar los recuerdos cuando va bien. Y todo lo que tiene que ver con la violencia está fatalmente tratado en general. Otro fallo común, atribuirlo todo a algo relacionado con la infancia. 

Por otra parte, se suele pintar la enfermedad mental de forma edulcorada y a veces se enmascara un poquito en el trastorno los defectos más grandes. 

Me ha venido a la mente Freud cuando ha hablado de atribuir todo a la infancia. ¿Influye en el momento de crear la película las corrientes psicológicas o psiquiátricas del momento?

Influye de ida y vuelta. Primero porque se tarda bastante en quitar determinados tópicos. Y al mismo tiempo, si el cine refleja determinadas enfermedades y teorías, por ejemplo, el trastorno de personalidad múltiple, empezó a afectar porque los psiquiatras también querían diagnosticarlo y hasta podían inducirlo en los pacientes. Es una enfermedad que se puede inducir por hipnosis.

¿Cómo valora el papel del cine para visibilizar enfermedades mentales?

Ha habido dos etapas muy diferenciadas. En las películas más antiguas, se trataba con cierto estigma, se les miraba siempre mal. Luego ha ido evolucionando a una visión más realista y ha servido para darles visibilidad. Además, el cine te permite ponerte en el lugar del otro. Incluso puede servir de terapia. Ha cambiado la forma de manifestarse ante esas enfermedades, en cómo las vemos. Bien empleado, las películas son una muy buena herramienta para que seamos un mejor entorno para los pacientes.

¿Se encuentra ahora el mundo del cine más concienciado para mostrar más la realidad y desechar tópicos?

Ahora hay más conciencia y se nota cuando cuentan con gente muy bien asesorada y cuando se usa la enfermedad mental como excusa para contar algo. El cine es ficción y hay que estar atentos y si nos interesa el tema buscar información, porque muchas veces nos lo creemos. 

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