Hace unos días se entregaron los I Premios E&J Group a la excelencia de la práctica jurídica y José Antonio Escudero recibió un galardón por una vida dedicada a la Justicia. En concreto, recibió el Premio memorial José Juan Pintó Ruiz, junto a Victoria Ortega. Este reconocimiento pretende resaltar a juristas, que al igual que José Juan Pintó Ruiz, han dedicado su vida al servicio de la Justicia, dejando una huella imborrable en esta profesión.
El barbastrense José Antonio Escudero recibió el galardón de manos de José Pintó, hijo de quien da nombre al premio. Según recoge la información de E&J Group, Pintó explicó que “en la vida, el reconocimiento más importante que puede recibir cualquier persona es el aplauso de su conciencia. Las personas que han recibido el premio memorial José Juan Pintó Ruiz, estoy convencido que ya han recibido este aplauso”.
Las palabras de José Antonio Escudero
José Antonio Escudero agradeció el premio que «reconoce una dedicación al Derecho a lo largo de la vida». Además, resaltó que «tiene una significación muy especial porque uno mira hacia atrás con nostalgia y, por consiguiente, este premio facilita el recuerdo y el volver a vivir tantas cosas como han pasado a lo largo de los años. Y, por otra parte, añadió «este premio nos permite mirar con confianza y con optimismo hacia el futuro».
En su discurso, el barbastrense confesó que su vida jurídica, “colectiva y también personal», ha tenido dos tramos. El primero, «la universidad y las facultades de Derecho donde yo estudié; y un segundo tramo, los últimos 35 años en los que he formado parte de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, institución que cuando yo entré en los años 90 tuve la sensación de que me había colado allí». Una experiencia que calificó de «gratísima porque he estado rodeado siempre de grandes maestros, colegas y amigos, y no puedo por menos hacer una referencia muy especial a don José Juan Pintó Ruiz, con el que conviví muchos años”.
El galardonado aseguró que José Juan Pintó Ruiz «fue fundamentalmente dos cosas difíciles: la primera fue un sabio y un maestro del Derecho; y la segunda, todavía mucho más difícil, fue un hombre de bien. Por consiguiente, para mí este acto en el fondo tiene esa referencia y ese recuerdo a una persona absolutamente admirable del que yo me he llegado a considerar un gran amigo».